Respuesta a la CNT Amarilla sobre la AIT

[English] Respons to the Yellow CNT on the IWA

Queremos empezar este comunicado mencionando el hecho de que los sindicatos de Albacete, Alcoy, Elda, La Marina Alta, La Plana, La Safor y Sagunto, que forman la Federación Regional de Levante de la CNT-AIT, fuimos desfederados el año pasado de la CNT amarilla (a la que llamaremos CNT a secas, sin -AIT); en el proceso de expulsión, se quebrantó la normativa orgánica de la CNT de forma mucho más grave que los supuestos incumplimientos de la misma por los que en teoría se nos desfederaba. No vamos a entrar en este comunicado a analizar la injusta e ilegítima desfederación de la que fuimos objeto. Simplemente queremos señalar que, en el momento de la desfederación, nuestra Regional optó por no hacer ningún comunicado público.

Sin embargo, no podemos permanecer callados e impasibles ante el último comunicado que la CNT ha publicado en su web oficial y que cínicamente llaman “En defensa de la AIT”, ya que en dicho comunicado se insulta, difama y ataca públicamente a la AIT, la Asociación Internacional de los Trabajadores, a la que moralmente siempre hemos pertenecido y seguimos perteneciendo. Queremos responder a dicho comunicado, que ofende no sólo a los miembros de la AIT sino al anarcosindicalismo en general, ya que tristemente la CNT a día de hoy ya no es anarcosindicalista.

En primer lugar, nos parece inaceptable que desde dicho comunicado se difame a la AIT insinuando que está formada por varios grupos “con muy escasa dedicación al trabajo sindical en su territorio y que hacen, en cambio, enormes esfuerzos para fiscalizar la actuación de otras secciones que sí hacen de este campo su prioridad”. El contexto de los compañeros anarcosindicalistas de la AIT en otros países es radicalmente diferente al de España. No sólo por la represión o las condiciones legales, sino también por el desarrollo previo del movimiento anarcosindicalista en dichas regiones.

En España, cuando la CNT-AIT se volvió a legalizar a finales de los años 70, la afiliación inicial de la Confederación rondaba los 200.000 compañeros. A día de hoy, la cantidad de afiliados de la CNT en todo el país no alcanza las cinco cifras. Entendemos que en España también ha habido dificultades en todo este tiempo, pero eso no hace menos ridículo que una organización que ha perdido más del 95% de su afiliación en las últimas décadas se crea con derecho a criticar a otras secciones que no contaron con ese punto de partida y tuvieron que empezar de cero, y se las acuse de “escasa dedicación al trabajo sindical”; cosa que además es falsa, y basta con estar al tanto de las circulares de la AIT (que desde la CNT están bloqueando para que no lleguen a la militancia) para darse cuenta del enorme trabajo que se está llevando a cabo. La AIT ha estado haciendo contactos por todo el mundo para crear nuevas secciones y fortalecer las ya existentes en países como Australia, Singapur, Indonesia, Bulgaria, Holanda, Honk Kong, Taiwan, etc. En la AIT se está trabajando por extender la acción sindical revolucionaria en todo el mundo, y decir lo contrario es simplemente mentir.

Respecto al trabajo sindical que realiza la CNT en España, “volcada en intentar conseguir una mayor presencia o relevancia en su territorio, que ensaya estrategias, desarrolla conflictos y tiene incidencia”, no sólo no lo consigue, sino que pierde en el camino sus principios anarcosindicalistas atreviéndose incluso a dar lecciones a los demás con su nefasto ejemplo… No está de más recordar que la CNT ha firmado convenios con CCOO y UGT, con todo lo que éstos conllevan; y se enorgullece del convenio firmado en Extracciones Levante, pese a contener la formación de una comisión paritaria de conciliación entre el patrón y sus empleados, al más puro estilo de los Jurados Mixtos y de los comités paritarios de la dictadura de Primo de Rivera.

También resulta muy curioso que la CNT critique que algunas secciones, supuestamente, “vigilan inquisitorialmente las actividades de las demás”. Cuando, desde hace varios años, está llevando a cabo una purga para deshacerse de los sindicatos que no comulguen con todas las barbaridades y corruptelas que se están sucediendo en el seno de la Confederación. En su afán por expulsar a estos compañeros, no dudan en vigilar lo que hacen los sindicatos díscolos que aún quedan en la CNT, para encontrar alguna excusa con la que poder desfederarlos. En Andalucía, se vigila con lupa a ciertos compañeros y se ha llegado a desfederar a dos sindicatos por organizar acciones en conjunto con sindicatos previamente desfederados. Y en Galicia llegaron a entrar por la fuerza en el correo electrónico de uno de los sindicatos gallegos desfederados. ¿Quién está actuando de forma inquisitorial?

Resulta bastante llamativo que en el comunicado público al que estamos respondiendo, se diga que “no se trata en ningún caso de secciones grandes o pequeñas” y que “sean más grandes o más pequeñas, da igual”. En el párrafo anterior mencionamos la expulsión de dos sindicatos andaluces por mantener contactos con otros sindicatos previamente expulsados. Hay que destacar que inicialmente eran cuatro los sindicatos que hicieron tal cosa, y se planteó la desfederación de los cuatro, pero finalmente a dos se les “perdonó”, y el motivo por el que esto se hizo (y así aparece recogido oficialmente) fue que esos dos sindicatos tenían más afiliación.

Pero más importante todavía es señalar que en los últimos años la CNT ha tomado una serie de medidas con el objetivo de favorecer a los sindicatos con mayor número de afiliación (al margen de su actividad) y perjudicar a los sindicatos con poca afiliación. En el X Congreso, se cambió el sistema de votación para que los sindicatos con muchos afiliados tengan todo el poder de decisión en los Plenos Regionales y Confederales. En el XI Congreso se acordó que el mínimo para poder formar un sindicato de la CNT subía de 5 a 15 personas. Además, ésta CNT amarilla intentó implantar un sistema de votación nuevo en la AIT, en el que sucedería algo similar. Más adelante volveremos sobre este asunto. El hecho es que en la CNT, por mucho que ahora digan lo contrario, sí que se valoran más los sindicatos grandes en detrimento de los pequeños, tengan o no actividad, o implantación, sin atender a las distintas realidades territoriales, lo que determina una organización centralizada que potencia las grandes ciudades ninguneando al resto. Hay sindicatos en la CNT que son puestos como ejemplares por tener 180 afiliados, eso sí, pagando religiosamente mediante domiciliaciones bancarias sus cuotas (recordamos que el dinero son votos para ellos y que esa afiliación en una gran ciudad no significa una gran implantación) y por haber conseguido un par de victorias magnificadas en varios conflictos sindicales, pero a sus asambleas sólo asiste, en el mejor de los casos, una decena de personas.

Hablan en la CNT de “control ideológico”, tema que ni siquiera deberían mencionar si tuvieran un ápice de vergüenza. En la CNT desde hace unos años se ha producido una deriva ideológica que aleja a la organización del anarcosindicalismo y la inunda de planteamientos y propuestas más cercanos a la socialdemocracia que a los principios libertarios que siempre la han caracterizado. Como decíamos anteriormente, no son pocos los sindicatos que han intentado oponerse a dicha deriva reformista. La consecuencia ha sido una purga que ya ha costado la baja de una veintena de sindicatos de la Confederación, muchos expulsados y otros que han decidido irse por su propio pie. Probablemente haya más en el futuro, ya que la persecución ideológica contra todos aquellos a los que no les gusta la nueva idiosincrasia de la CNT continúa.

Ha sido precisamente la CNT la que ha llevado, intencionadamente, el conflicto a nivel internacional. La CNT ha hecho muchos esfuerzos por intentar contagiar al resto de secciones de la AIT su deriva posibilista para la que los principios son un lastre. Hay que aclarar que en la AIT siempre se ha considerado que la base de la Internacional es la Sección, no el afiliado, porque se considera que la idea de que la base de un proceso de toma de decisiones colectivas es el afiliado, se corresponde con una concepción burguesa e individualista de la democracia representativa que nada tiene que ver con el federalismo, en el que la base es la asamblea y no el individuo. Por este motivo, en la AIT todas las secciones tienen un voto independientemente de su número de afiliados.

Debido a ese sistema de votación, que en el comunicado de la CNT califican de “peculiar”, la CNT no logró contagiar su corrupción al resto de la AIT, ya que sólo otras dos secciones simpatizaban con esos planteamientos. Como no podían hacerse con el control ideológico de la AIT con los votos, intentaron cambiar el sistema de votación para tener más capacidad de decisión. Nuevamente esto, que lo habían conseguido hacer en el seno de la propia CNT en el X Congreso, les salió mal en la AIT. Ése, y no otro, es el verdadero motivo por el que ahora proponen la refundación de una AIT paralela: que no pueden ejercer el control ideológico sobre la misma por los votos.

Para continuar, en el comunicado afirman que “debido a estas contradicciones, se venía fraguando una importante crisis interna, que estalló con la expulsión de la sección alemana, la FAU”. Esta sección, que había venido incumpliendo sistemáticamente los acuerdos de la AIT desde hace más de diez años, ya fue excluida cautelarmente en el XXII Congreso de la AIT, celebrado en Granada en Diciembre de 2004. Y a pesar de todo, la FAU nunca ha sido expulsada de la AIT, ya que a día de hoy sólo está suspendida temporalmente. Así que miente la CNT cuando afirma que la FAU ha sido expulsada, y en todo caso, justifica su actitud antifederalista.

Queremos señalar también algo que en el comunicado público de CNT no mencionan, y es el hecho de que, tras ver que no podían controlar a la AIT convenciendo a las secciones de sus propuestas, la CNT decidió dejar de pagar las cuotas a la Internacional. Se argumentó que la AIT suponía un lastre económico terrible para la CNT. Resulta bastante incoherente que quienes sostienen semejante afirmación defiendan a la vez la existencia del Gabinete Técnico Confederal, que no sólo supone que la CNT ejerce el rol de empresaria y se contradice con el principio de acción directa, sino que supone una sangría económica para todos los sindicatos lo quieran o no (el pago de una parte de la cuota para el GTC es obligado) pese a no ser en absoluto necesario. También se ha despilfarrado dinero en propaganda de forma escandalosa, con vídeos cuya elaboración ha costado alrededor de 6000€ cuando profesionales del sector aseguran que el mismo vídeo se podría haber realizado con un presupuesto seis veces menor. Por no hablar del escándalo que ha supuesto la falta de informes de tesorería durante varios años pese a las quejas de muchos sindicatos, y el descubrimiento posterior de que el anterior Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CNT había robado una cantidad de cinco cifras de los fondos del Patrimonio.

Paradójicamente, y pese a todo lo anterior, en la CNT no sólo se han mostrado preocupados por el supuesto lastre económico que supone la AIT, sino que también expulsaron a varios sindicatos de Galicia por no pagar las cuotas. La deuda de uno de los sindicatos no alcanzaba siquiera los 500€. Todo esto resulta muy contradictorio con el despilfarro que se ha realizado en la CNT en los últimos años, despilfarro del que los ejemplos del párrafo anterior son sólo unos cuantos. Pero queremos señalar el hecho de que la CNT no ha tolerado que algunos sindicatos se retrasen en las cuotas, y al mismo tiempo, se niega a pagar sus cuotas a la AIT. Si la CNT expulsa a los sindicatos que no pagan sus cuotas, ¿cómo puede tener la desvergüenza de no pagar las suyas a la AIT?

Para colmo de las contradicciones, la decisión que toma la CNT no es la de irse de la AIT. Hablamos de una CNT que repetía una y otra vez a los sindicatos críticos que, si no les gustaban las decisiones que se estaban tomando, podían irse cuando quisieran; pero que si se quedaban en la CNT debían aceptar los acuerdos de los Plenos y Congresos. Consejos vendo y para mí no tengo, ya que ahora la CNT, en lugar de abandonar la AIT, opta por boicotearla económicamente y por intentar crear una AIT paralela a su imagen y semejanza, lo que nos recuerda a algún barbudo autoritario que ya conjuró contra la primera internacional a finales del XIX. A esta CNT el marxismo se les queda corto y añaden buenas dosis de Maquiavelo a sus premeditaciones.

Este insultante propósito de “refundación” tuvo otro precedente que no puede pasar inadvertido. El XXV Congreso de la AIT se celebró en Valencia en diciembre de 2013. En él, el propio Sindicato de Valencia, protagonista principal del inorgánico proceso de desfederación de la Regional de Levante de la CNT-AIT, junto al cleptómano que fuera entonces Secretario General de la CNT, organizadores del dicho Congreso, cometieron una serie de manifiestas “irregularidades”. Según el propio informe del SP de la AIT, con fecha 19/08/2013 y tramitado el 26/08/2013, entre otras lindezas, los organizadores del Congreso amenazaron a delegados de la AIT con el objeto de impedir su participación y usurparon documentación del Congreso.

Estamos ante un ataque emanado del último Congreso de la CNT, que es un ataque e intento de usurpación en toda regla de la AIT, pues, aparte de dejar de pagar la cuota establecida, entre otras perlas, calumnia a la AIT y establece la forma de suplantarla creando una organización paralela. No es de recibo que una sección miembro denuncie públicamente a la organización a la que supuestamente pertenece. Se trataría de un acto palmario de desleal e impresentable informalidad. La CNT con este acuerdo se ha puesto, a todas luces, al margen de la AIT. La AIT en su próximo Congreso tan sólo puede informar de la auto-desfederación de la CNT, pues, a efectos prácticos y teóricos, no se puede expulsar a un ente que no es miembro de una asociación.

Desde la Regional de Levante de la CNT-AIT defendemos por completo el papel de la AIT como herramienta para globalizar la lucha por la emancipación de la clase trabajadora y aplaudimos todo el trabajo que sus miembros realizan por todo el mundo. Estamos seguros de que dicho trabajo dará sus frutos, siempre y cuando sepamos defenderlo del posibilismo y los conflictos internos que éste lleva siempre asociado. Asimismo, denunciamos la manipulación y los intentos de desprestigiar a la AIT que la CNT está llevando a cabo; y animamos a las secciones de la AIT a que tomen medidas para defenderse de estos ataques. La CNT ya no es anarcosindicalista, y por tanto no tiene cabida en la AIT.

Por último, instamos a los compañeros anarcosindicalistas del Estado Español, dentro y fuera de la CNT, a organizarnos y dar los pasos necesarios para reestructurar la CNT-AIT de forma que la Internacional no pierda su presencia en el territorio peninsular, y al mismo tiempo dar presencia y fortaleza al anarcosindicalismo en este país y defenderlo de las tendencias que actualmente se han hecho dueñas de la organización y que son completamente opuestas a los principios, tácticas y finalidades anarcosindicalistas que siempre caracterizaron a la CNT-AIT.

No vamos a dejar que sigan engañando a nadie.

Por el comunismo libertario, ¡viva la CNT-AIT!

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